
La educación primaria le permite a los niños conocer el universo de las letras en sus primeros años, este acceso a la cultura lectora y escritora, a veces se vive solamente en la escuela, la falta de estimulación temprana en los hogares no abona ese camino previo que ellos necesitan recorrer antes de integrarse al sistema educativo, donde toda la responsabilidad de la enseñanza-aprendizaje recae sobre los docentes, teniendo el mismo docente que atender también las necesidades socioemocionales de los alumnos, aunado a todo esto hay condiciones ambientales y materiales que no favorecen la asimilación de los contenidos y de las prácticas necesarias para alcanzar el desarrollo de las habilidades y las competencias, que la lectura y la escritura requieren.
Los proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura son complejos para muchos niños, por ello requieren de un trabajo en equipo entre docentes y padres de familia. En este sentido observar el avance y evolución de los aprendizajes en los hijos e hijas es crucial para detectar las debilidades y reforzar en casa de una manera divertida, recordando que en esta etapa de la niñez los niños aprenden jugando.
En la actualidad ya no podemos argumentar que no hay materiales disponibles para realizar la estimulación temprana y hacer el reforzamiento en los hogares, ya que en internet se encuentran diversos materiales entre textos y dinámicas disponibles para aplicar en casa, lo que, si es fundamental destinar ese tiempo para dar esa atención, ese acompañamiento efectivo y afectivo a los hijos.
En su mayoría los padres de familia hemos ido perdiendo el rigor de la disciplina, la exigencia de hacer bien hecha las tareas, de hacer y tener una buena letra, leer con fluidez y buena entonación, ya nos conformamos con que nuestros hijos cumplan con el cumulo de tareas que dejan en los colegios y eso ya es un gran generador de estrés porque hay tareas que el propio padre de familia las debe hacer por la complejidad de las mismas y otras por alcahuetear, sobreproteger a los hijos, quitándoles responsabilidades propias de sus edades.
Ante el exceso de tiempo ocupado en el uso de teléfonos, videojuegos, y el poco tiempo usado para leer y escribir como práctica cotidiana para desarrollar hábitos y competencias, el tiempo avanza, terminan la primaria y los hijos no saben escribir bien, redactar textos y leer libros con autonomía. Llega la transición de la secundaria y se va arrastrando el déficit de la mala ortografía, la poca capacidad de expresión escrita, el cancaneo y falta de fluidez en la lectura, sumado a los desafíos de las demás asignaturas. No olvidemos que los primeros educadores somos los padres de familia, tomemos consciencia de estas necesidades que son urgentes para un desarrollo integral y la propia evolución de la personalidad de los hijos, en estos tiempos de grandes avances en las tecnologías, es cuando hay mayores exigencias en los mercados laborales, por lo tanto, como padres de familia tomemos carta en este asunto por el bienestar socioeducativo y socioemocional de los hijos, que son el futuro que es ahora.
Algunas sugerencias para implementar en los hogares.
- Invierta en la compra de materiales complementarios para reforzar la lectura y la escritura tanto en su forma física como en su expresión. (libros de lectura variados, cuentos, poesía, adivinanzas, refranes, trabalenguas, novelas, cuadernos doble raya, rayados, hojas de bloc, hojas blancas, hojas de color. Si no alcanza el dinero, recuerde que hay materiales reciclables, hay textos que algunos niños no usan, etc.
- Disponga de un horario para que sus hijos practiquen la caligrafía, en cualquier papel, busque ejercicios de escritura creativa para que ellos ejerciten la expresión escrita, ponga horarios para leer, 20 minutos diarios, fotocopie lecturas cortas o largas según la edad de los hijos.
- Revise el avance de estas prácticas cotidianas, dialogue con sus hijos sobre las lecturas que leen, sobre los textos escritos, póngalos a compartir lo que escriben, enséñeles a usar el diccionario o a buscar información en los buscadores de internet, muéstrele videos donde ellos pueden aprender técnicas para mejorar la forma de leer, técnicas de comprensión lectora, la forma de escribir, estimule el asombro, la comprensión, la reflexión y crítica de lo que leen y escriben, pero sobre todo ponga énfasis en la curiosidad para mantener la motivación constante por el conocimiento.
- Compre adicionalmente lápices de colores, crayolas, marcadores, acuarelas, pinceles lápices de grafito, lapiceros, libretas, reglas, tijeras para estimular en ellos el gusto por el dibujo.
- Mantenga a la vista los libros y todos los materiales adicionales para que ellos mismos tomen la iniciativa de leer, escribir, dibujar, pintar, si usted ve que se distrae en otras actividades, tome usted la iniciativa de iniciar estos procesos o bien busque a una persona que haga eso por usted en caso de que el tiempo suyo sea muy comprometido.
- Aproveche la etapa de la niñez para formar los hábitos necesarios para su propia autonomía como seres humanos, fomente la independencia, fortalezca los pilares de una buena autoestima. Un padre y una madre no solamente es un proveedor de las necesidades materiales, es sobre todo el educador, educadora de un Ser que necesita valores y principios, amerita un entrenamiento de habilidades sociales, emocionales y habilidades cognoscitivas que le permitan pensar por si mismo, tomar decisiones, enfrentar los conflictos y los desafíos propios de la vida cotidiana, enséñele a desarrollar el sentido de colaboración, del trabajo en equipo, en sentido de la generosidad, la sensibilidad y la solidaridad.
- Recuerde que la etapa de la adolescencia es de cambios complejos, búsqueda de identidad, independencia, el grupo de amigos ejerce mucha influencia en ellos, no ejerza mucha presión, suelte manteniendo la comprensión, la observación, el diálogo reciproco, el respeto y la escucha activa.
- Inscriba a sus hijos en cursos de lectura y escritura creativa, cursos de habilidades socioemocionales y otros cursos que apoyen el desarrollo personal de los mismos.
Psicóloga Patricia Blandón
Managua, 3 de julio 2024.