
El cuido de la salud mental comienza por tener presente los factores que la alteran, cada persona tiene su propia sensibilidad a los estímulos del ambiente que lo rodea. El cuido del entorno en los hogares, las calles, los centros de trabajo, centros de estudios es fundamental para mantener el equilibrio emocional, mental y físico de todas las personas. Ciertamente se dice que lo que pase en tu mundo exterior no debe afectar tu mundo interior, pero debe haber un equilibrio en los dos mundos para lograr estabilidad física, mental y emocional. La acumulación de situaciones y conflictos que generen estrés va afectando el sistema nervioso y todo empezará a colapsar dentro de ti, tus pensamientos estarán distorsionados, todo tu sistema nervioso entrará en alerta provocando insomnio, algunas veces alucinaciones, delirios, agotamiento, desanimo, tristeza, angustia, etc., si no prestamos atención a los excesos en el ruido ambiental, en los hogares, las calles, en los centros de diversión, a los excesos de pensamientos, información y estudios, iremos acumulando estrés y ansiedad por la falta de tranquilidad en los ambientes familiares, de estudio y ambientes laborales.
Asimismo, el exceso de trabajo, diversión, distracción, los desvelos, comidas, bebidas, todo ello suma para generar diferentes sintomatologías correspondientes a diferentes trastornos de la salud mental como es la ansiedad, crisis de pánico, fobias, depresión, trastorno obsesivo compulsivo, diversos trastornos de personalidad, entre otros como el estrés postraumático, generados por eventos circunstanciales como el duelo, la pérdida del empleo, la migración de familiares, el abandono familiar, el divorcio, vacíos emocionales, heridas de la infancia, mala administración de las finanzas personales, deudas mal gestionadas, falta de gratitud y exceso de quejas en la vida familiar, victimización de uno mismo. intimidación y acoso escolar, laboral, falta de ingresos financieros, exceso de información religiosa, científica, etc., perfeccionismo, darle importancia al qué dirán, vivir de falsas apariencias, desilusiones amorosas, falsas expectativas sobre determinadas situaciones de la vida personal y profesional, indecisiones. Además de la adicción a la tecnología la cual genera en muchos jóvenes una imagen distorsionada de sí mismos, trastornos de ansiedad, afectación de la memoria a corto plazo y la atención cada vez fragmentada y dirigida de forma muy específica.
El aumento en el consumo de fármacos de uso psiquiátrico sin ningún control, es decir es una automedicación, en vez de enfrentar los problemas y ver la realidad de las circunstancias que están ocasionando los síntomas se compra una pastilla mágica que a largo plazo generará una dependencia y efectos secundarios que repercutirán en otras sintomatologías del cuerpo y de la mente. Para muchas personas a veces es más fácil comprar una pastilla que buscar ayuda psicológica idónea.
El proceso de psicoterapia puede ser costoso, es decir por la cantidad de sesiones que cada persona amerita según el caso, pero es una inversión en uno mismo, debe haber disponibilidad de hacer cambios, deseos de sanar heridas, dejar atrás hábitos y patrones que han generado un modelamiento de la conducta y la personalidad que no son sanos, dejar atrás la carga de ira y resentimientos del pasado. El apego emocional, los celos, la violencia psicológica, física y patrimonial en las relaciones de pareja. Las adicciones al alcohol y las drogas causan grandes cambios en la conducta de las personas provocando problemas en las relaciones personales e interpersonales.
El estigma asociado a las enfermedades mentales y la discriminación que se viene cargando desde tiempos memorables hace que las personas no busquen ayuda a tiempo, todos podemos ser víctimas de algún trastorno mental en determinado momento, por ello no debemos sentir vergüenza, temor o falta de confiabilidad de asistir a la consulta con el psicólogo, psicóloga o bien con el psiquiatra, debemos atender lo más pronto posible cualquier cambio en nuestra conducta que no sea común, porque si dejamos pasar mucho tiempo, las consecuencias serán más graves por el deterioro del bienestar emocional, mental y físico.
Recordemos que la consulta psicológica no es igual a la consulta médica, en la consulta psicológica usted expone la problemática que lo está afectando y se elabora una historia clínica con los datos que se van recabando, la psicóloga o psicólogo le dará sus apreciaciones y consideraciones sobre el caso durante la conversación terapéutica, orientará algunos test en caso necesario, descartará alguna otra enfermedad física, problemas de nutrición y dieta para poder darle un diagnóstico acertado, no pida diagnósticos apresurados, tenga mucho cuidado con eso, por ello la escucha activa y la respuesta a diversas preguntas que le harán en la sesiones son importantes. Sea realista, no mienta sobre su realidad por falta de confianza, o por engañarse a sí mismo o negar sus circunstancias, seleccione bien el profesional de la salud mental, recuerde que no leemos la mente como piensan comúnmente algunas personas, tampoco ir al psicólogo es cosa de locos, el trabajo terapéutico es un trabajo en equipo, incluye la pareja y la familia, preste atención al buen trato del profesional, a la conexión que se establezca, eso es fundamental para iniciar su proceso de terapia. Los precios de las sesiones varían de acuerdo con el criterio de cada profesional. Si el profesional de la salud mental es suficientemente capaz y coherente en sus redes sociales puede también ofrecer la posibilidad de hacer las sesiones de psicoterapia por vía virtual a través de videollamadas bajo ciertas condiciones éticas o de acuerdo al código deontológico, recordemos que a veces la distancia, el tiempo y la economía no permite el desplazamiento físico, tengamos apertura mental, no nos cerremos a las nuevas experiencias con la tecnología al fin y al cabo vivimos conectados casi todo el día.
Hemos crecido con la creencia de que nuestra mente no se enferma por ello nos exponemos a muchas situaciones limites que van desgastando todo el sistema mental el cual está conectado directamente con el sistema nervioso central conformado por el cerebro y la médula espinal, los cuales se desempeñan como el “centro de procesamiento” principal para todo el sistema nervioso y controlan todas las funciones del cuerpo asimismo, algunos trastornos psicológicos pueden ser provocados por deficiencias de vitaminas y minerales, en especial del complejo B, vitamina D3, minerales como el magnesio el cinc, potasio y hierro entre otros, esto es debido a la falta de un equilibrio en nuestra dieta cotidiana, muchas veces por la economía y otros veces por malos hábitos de alimentación.
Recomendaciones:
1.Aislamiento del exceso de ruido: El ruido constante puede aumentar el estrés y la ansiedad. Usar tapones para los oídos o encontrar espacios tranquilos puede ser beneficioso. La meditación y la música suave también pueden ayudar a contrarrestar el ruido.
2.Encuentros con el silencio: El silencio puede ser sanador. Practicar la meditación o simplemente tomar un tiempo cada día para desconectar de los estímulos externos y conectarse consigo mismo puede tener un impacto positivo en la salud mental.
3.Cuidado del sueño: El sueño es esencial para el bienestar mental y físico. Mantener una rutina de sueño regular y crear un ambiente propicio para dormir puede mejorar la calidad del descanso.
4.Respiración profunda: La respiración profunda y consciente es una técnica efectiva para reducir el estrés y la ansiedad. Practicar la respiración profunda durante unos minutos al día puede ayudar a mantener la calma.
5.Alimentación equilibrada: La nutrición adecuada es clave para el bienestar mental. Una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en vitaminas y minerales es esencial. También es importante mantenerse hidratado.
6.Evitar excesos y vicios: El consumo excesivo de sustancias como el alcohol y las drogas puede tener un impacto negativo en la salud mental. Evitar estos excesos es crucial.
7.Socialización: Mantener conexiones sociales es fundamental para la salud mental. Pasar tiempo con amigos y familiares puede proporcionar apoyo emocional y reducir la sensación de aislamiento.
8.Redes sociales: Limitar el tiempo en las redes sociales puede ayudar a evitar la comparación constante con los demás y reducir la ansiedad relacionada con la tecnología.
9.Ejercicio: El ejercicio regular libera endorfinas, que son sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo. Cualquier forma de actividad física puede ser beneficiosa.
10.Consumo de cafeína: El exceso de cafeína puede aumentar la ansiedad y afectar el sueño. Moderar el consumo de café y otras bebidas con cafeína es importante.
11.Exposición al sol: La luz solar es importante para la producción de vitamina D y puede mejorar el estado de ánimo. Sin embargo, es esencial tomar precauciones para proteger la piel del sol.
12.Pasatiempos: Hacer actividades que disfrutas puede ser terapéutico. La expresión creativa a través de la música, el arte, la lectura o cualquier pasatiempo puede ser una excelente manera de liberar tensiones.
13.Actividad nueva: Probar algo nuevo puede estimular la mente y agregar emoción a la vida diaria. Aprender nuevas habilidades o participar en nuevas actividades puede ser revitalizante.
14.Practicar la gratitud: Reconocer y apreciar las cosas positivas en la vida puede ayudar a cambiar la perspectiva y promover el bienestar emocional.
El autocuidado y la atención a la salud mental son fundamentales para una vida equilibrada y satisfactoria. Incorporar estos consejos en la rutina diaria puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida y ayudar a prevenir trastornos de salud mental. Además, buscar apoyo profesional cuando sea necesario es un paso importante hacia el bienestar.